 Toxemia de la
preñez ovina
Fuente: Inta
También conocida como
enfermedad de las melliceras, enfermedad de los gemelos, cetosis, paresia preparto,
acetonemia, enfermedad del hígado blanco ó Down Siekte, esta muy difundida enfermedad
afecta a las ovejas preñadas en el último tercio de la preñez, las que generalmente
acarrean mellizos, aunque no es una condición indispensable, ya que pueden tener un solo
feto, el que suele ser de gran tamaño.
Los diferentes nombres
por los que se la conoce orientan hacia cuáles son las características más notorias de
las ovejas enfermas. Es un estado de postración causado por la imposibilidad de llevar a
término la gestación de ambos fetos, que provoca paresia en las ovejas enfermas que
están en las últimas semanas de la preñez, y caracterizado bioquímicamente por una
hipoglucemia aguda, la que suele estar compensada en los estados finales de la
enfermedad,y una hipercetonemia y cetonuria marcadamente elevadas.
La paresia se debe a
que el animal está completamente exhausto, sin energía, agotadas sus reservas calóricas
y con severas lesiones cerebrales producto de ese estado, la mayoría de ellas
irreversibles e incurables.
Causas
predisponentes
La oveja es una hembra
poliéstrica estacional. Su estación reproductiva comienza cuando los días comienzan a
acortarse, en el otoño, fenómeno más evidente en las razas originarias de las zonas
frías, en las que la estación reproductiva es sumamente corta. Este fenómeno apunta a
que los partos se produzcan en una época favorable del año, o sea en la primavera.
Cuando una majada es
encarnerada temprano febrero/marzo, los partos se producirán en pleno
invierno julio/agosto, cuando aún no comenzó el rebrote primaveral de las
pasturas. Es decir, no son condiciones adecuadas para una parición y lactancia a campo.
Peor aún, estos animales deben superar el momento nutritivamente más exigente de sus
vidas, el último tercio de una preñez de mellizos, en el peor momento del año, cuando
queda poco de las pasturas otoñales y falta mucho para el rebrote primavera, lo que
coloca a las futuras madres en riesgo de enfermar.
El simple trámite de
correr la fecha de encarnerada un mes más adelante, de acuerdo a cada zona y a cada
establecimiento, aumenta las posibilidades de las ovejas de culminar exitosamente su
gestación mellicera.
Es oportuno comentar
acá que con las cabras no pasa lo mismo, ya que la especie caprina, mucho más adaptada a
condiciones rigurosas que la ovina, ni bien se ve en dificultades elimina su preñez, es
decir aborta con gran facilidad, ya que preserva la especie al salvar la madre.
Existen varios
calendarios sanitarios para ovinos con recomendaciones de desparasitaciones estratégicas
en distintas fechas del año, las que contienen información que vale la pena tener en
cuenta, aunque siempre insuficiente, pero si sólo pudiéramos desparasitar una vez por
año a nuestras ovejas, esa debería ser la desparasitación de las preñadas en el tercio
medio de la preñez. Es, sin duda, la más importante del año y debe usarse un
antiparasitario de triple efecto, ó sea con acción sobre adultos, larvas y huevos, ya
que una majada parasitada estará mucho más debilitada y predispuesta a enfermar.
Selección
inadecuada
Se deben seleccionar
cuidadosamente las ovejas antes de encarnerarlas. Todo animal con un estado de
subnutrición prolongado, por cualquier razón, está evidentemente más expuesto. Ovejas
con problemas para alimentarse, por problemas en la dentadura, pérdida de piezas
dentarias ó simplemente desgaste por la edad avanzada, problemas en la cavidad bucal por
haber padecido enfermedades eruptivas como la fiebre aftosa o el ectima contagioso, o
animales que han atravesado problemas sanitarios de cualquier origen, o con problemas para
caminar y cosechar su propio forraje, son todos animales que no se deberían encarnerar a
menos que hubiese suficientes comodidades como para manejarlos aparte como majada de alto
riesgo.
Preñez de
mellizos
El drenaje de glucosa
que le hacen los fetos a la madre es de enorme magnitud, y es incontrolable. La lactación
también significa un gran drenaje, pero controlable con la reducción del volumen
producido. El aporte glucídico a los fetos es muy grande, y si no recibe de fuentes
dietéticas lo que necesita, la oveja recurre a sus reservas y llega a un estado de
agotamiento extremo, completamente exhaustas sus reservas.
Existen razas de
lanares más melliceras que otras, como la Texel ó la Finnish Landrace y existen grandes
diferencias individuales,dentro de la misma raza. Por otra parte, todas las ovejas
encarneradas tardíamente dentro de la estación reproductiva tienen mucho mayor número
de mellizos que las encarneradas temprano. A medida que avanza la estación reproductiva,
aumenta el número de ovulaciones, lo que se debe tener en cuenta para hacer la adecuada
reserva de potreros.
Presentación de
la enfermedad
La coincidencia de un
estado de máximos requerimientos para una oveja como es el último tercio de la preñez
de mellizos con un animal en un estado de subnutrición crónica por incapacidad personal
de cosechar forraje ó, lo más común, por falta de comida suficiente. Pero para que
estas ovejas enfermen hace falta algo más.
Siempre hay un factor
que desencadene la presentación de la enfermedad. Este factor puede ser un temporal, es
decir 2 ó 3 días de lluvia y frío, en los que las ovejas dejan de comer y de
desplazarse. También pueden ser los arreos prolongados que dejan al animal exhausto, o
las concentraciones en corrales ó en camiones viajando de un lugar a otro durante muchas
horas, ó la suma de más de un factor, como puede ser una larga caminata hasta un corral,
una desparasitación con un específico de triple efecto y una espera de varias horas en
el corral, en ayunas, antes de volver al potrero caminando.
Cualquier factor que
impide que el animal se alimente durante varias horas producirá la aparición de varios
casos en una majada con preñeces avanzadas, muchas de ellas de mellizos.
Evolución y
pronóstico
Las ovejas enfermas
sin tratamiento evolucionan hacia la muerte, es decir que su pronóstico es sumamente
grave. Las ovejas, en un principio, si bien corren grave peligro y su pronóstico es
reservado, pueden comenzar a alimentarse y, si son tratadas y reciben suplementos
energéticos por boca, se recuperan en gran número.
La evolución de las
ovejas en tratamiento es difícil de predecir ya que depende de la magnitud del daño
cerebral producido, el que no se puede evaluar simplemente a campo revisando el animal. Si
el tratamiento es realizado escrupulosamente y con responsabilidad, será alto el número
de ovejas que se recuperen. Pero si los últimos animales están en una fase avanzada, son
muy difíciles de recuperar. Cuanto más tiempo hayan pasado caídas y sin alimentarse,
peor será el pronóstico.
Tratamiento
Como se habrá podido
apreciar a través de la descripción de la patogenia, de la sintomatología y de los
hallazgos de necropsia, el tratamiento debe dirigirse a varios frentes, ya que la
enfermedad afecta a varios órganos y sistemas.
La eficacia del
tratamiento disminuye a medida que pasan las horas,por eso es fundamental la detección
precoz de la oveja enferma.
Corrección de
la hipoglucemia
Como el trastorno
central es la hipoglucemia aguda que ha sufrido la oveja, se debe corregir lo antes
posible. La solución elegida depende de las posibilidades prácticas de realizarla a
campo y de la justificación económica del tratamiento.
El profesional deberá
evaluar la posibilidad de implementar estos tratamientos, el bajo porcentaje de animales
que podrá salvar, de acuerdo a la fase de la enfermedad en la que se encuentren, y la
relación de precios entre los tratamientos y el valor de los animales.
Para recuperar
rápidamente la glucemia no se puede recurrir a nada mejor que el suero glucosado al 5%
(normotónico) administrado dos veces por día a razón de 300 a 500 c.c. por vez y por
vía endovenosa.
Por vía oral no es
conveniente dar glucosa ya que los rumiantes la degradan a esqueletos de 3 C (propionatos)
para recién entonces absorberla. El mismo criterio se debe aplicar con respecto a dar
azúcar, miel, melaza ó similares. Siempre deben ser degradados a esqueletos de 3
carbonos. No es que esté mal indicado, sino que el efecto terapéutico es más lento.
Por lo tanto se debe
recurrir a la glicerina (glicerol), la que da mejor resultado administrándola mezclada
ana-ana con agua a razón de 250 c.c. dos veces por día. Esta es la medicación clásica
que se hace a campo para animales que están en fase I y II de la enfermedad, y en esta
categoría de ovejas enfermas los resultados son muy buenos.
También dan muy buen
resultado, con el mismo fundamento bioquímico, los propionatos de Sodio, de Calcio y de
Amonio.
Corrección de
la acidosis
Como la acidosis
conduce a la oveja directamente hacia la muerte, es imprescindible corregirla desde el
primer momento. La evaluación de la acidosis se puede hacer con una estimación del pH
urinario y con los datos que nos brinda la sintomatología, sobre todo la del aparato
respiratorio de las enfermas.
El modo más eficaz de
corregir la acidosis es recurrir a la administración de suero bicarbonatado por vía
endovenosa. Se puede administrar dos veces por día el suero 1/8 M a razón de 100 a 200
c.c. cada vez, de acuerdo a la evolución y a la respuesta. También se puede recurrir al
suero Ringer Lactato por vía endovenosa, y al bicarbonato por vía oral, a razón de 50
gr. diarios hasta que normalicen su pH.
Corrección del
metabolismo
- Se recomienda la
administración de insulina para colaborar con la entrada de glucosa a las células,
siempre a continuación de la medicación energética. Son suficientes 40 u.i. de insulina
por día.
- Con respecto al uso de
glucocorticoides, su uso es motivo de polémicas y dudas, porque de hecho el animal ha
recurrido a sus propios glucocorticoides hasta el agotamiento, pero si el animal se
encuentra en estado de shock, con pulso débil e hipotérmico, se puede utilizar
dexametasona a razón de 0,5 mg/kg de peso y luego disminuir gradualmente o prednisolona a
razón de 1 mg/kg de peso. Los corticoides son efectivos en inducir el parto.
- El pirrolidón
carboxilato de sodio es uno de los tratamientos más modernos. Es un precursor
gluconeogénico que incrementa la glucemia y la mantiene alta de manera prolongada.
Corrección de
la insuficiencia hepática
- Para ello es necesario
recurrir a los factores lipotrópicos como la colina, la metionina, el ácido fólico y la
vitamina B 12. Son de gran utilidad en el tratamiento de la cetosis de la mellicera ya que
los hepatocitos infiltrados de grasa son incapaces de metabolizar las hidratos de carbono
y retomar sus funciones normales.
- La colina es el factor
lipotrópico más importante, y se encuentra en la molécula de lecitina,interviniendo en
la síntesis hepática de fosfolípidos, y aumenta la oxidación hepática de los
lípidos.
Inducción del
parto
Se puede provocar el
parto para aliviar a la oveja de esa carga que le está costando la vida. Las ovejas a
partir del día 135 de la gestación son sensibles a la administración de corticoides:10
mg de dexametasona dados diariamente desencadenan al parto en 2 a 3 días. También se
pueden aplicar 2,5 mg diarios de flumetasona a partir del día 140.
Recurrir a esta
estrategia de tratamiento es criterio del profesional actuante. Sus resultados son mejores
cuanto más precoz sea la enfermedad, pero debe tenerse en cuenta la practicidad del
método, el mayor número de fetos muertos al nacer y la menor sobrevida de los que nacen
vivos.
Cesárea
Practicar una
histerotomía es otra decisión que está al alcance del profesional actuante, y que
merece ser tenida en cuenta. Evidentemente es una posibilidad de tratamiento que, sumada a
un enérgico tratamiento endovenoso, es la que podría dar mejores resultados.
Resumen
Es una enfermedad
metabólica que afecta a ovejas preñadas que atraviesan el último tercio de la
gestación.
- Generalmente las ovejas
acarrean más de un feto.
- La fecha de
encarnerada, el estado sanitario de las ovejas, la alimentación, el clima imperante y la
susceptibilidad individual son causas predisponentes.
- Es una enfermedad
característica de inviernos fríos y lluviosos.
- La oveja está agotada,
exhausta, con su glucemia en un nivel crítico y su cetonemia por las nubes.
- Clínicamente,
atraviesa una fase de desorientación, desinterés, torpeza, que se agudiza hacia ceguera,
sordera, ptialismo, anorexia e insensibilidad.
- La oveja cae en
decúbito esternal, en el que puede permanecer varios días y termina en un decúbito
lateral del que no se recupera.
- Diagnóstico:anamnesis,sintomatología,glucemia,cetonemia,cetonuria,pH
urinario.
- Hallazgos de necropsia:
un feto enorme o más de uno, muertos, e hígado graso.
- El tratamiento de las
enfermas se hace en base a energéticos orales (glicerina),endovenosos (soluciones
glucosadas), calor, bicarbonato y un protector hepático.
- El tratamiento más
eficaz es provocar el parto con corticoides ó practicar la histerotomía.
El mejor modo de
prevenir la enfermedad es alimentar bien a las ovejas las últimas 6 semanas antes del
parto.
|
|
 |

 |
Aborto ovino y
caprino |
|
 |
|
 |
 |
Bases para el
control del pietín ovino y caprino |
|
 |
|
 |
|