La soja de
segunda avanza en el sudeste bonaerense
Fuente:
AACREA
En el
CREA Tandil se obtuvieron rendimientos alentadores que permiten aumentar la rentabilidad
de los establecimientos.
La
reducción de los precios agrícolas ocurrida en las últimas campañas sobre todo
del girasol- condiciona los resultados y reduce las posibilidades de crecimiento de las
empresas de la zona sur de la provincia de Buenos Aires. Ante esa realidad, los miembros
del Centro Regional de Experimentación Agropecuaria Tandil I se abocaron a estudiar las
posibilidades del cultivo de soja de segunda, para aumentar la facturación de los
establecimientos y diluir los costos de estructura.
En
dicho grupo Crea, desde hace cuatro años la soja de primera se constituyó en el
principal cultivo de grano grueso, representando el 50% de la superficie destinada a ese
rubro.
Desafíos
La
iniciativa de implantar soja de segunda plantea una serie de desafíos: la principal
barrera por sortear es el corto período libre de heladas posterior a la recolección de
trigo. "Observamos que si la cosecha de trigo se realiza entre el 25 de diciembre y
el 8 de enero, y si las primeras heladas ocurren entre el 1º y el 20 de abril, queda un
período libre de sólo 95 a 115 días", afirmó Pablo Calviño, del Crea Tandil y la
zona Mar y Sierras de Aacrea.
Para
atenuar este problema se intentó anticipar la época de cosecha mediante la aplicación
de herbicidas. Los adelantos logrados por aplicaciones de Glifosato variaron entre tres y
cinco días, sin pérdida de peso de los granos. El tiempo de adelanto fue dependiente de
la humedad del suelo al momento de aplicación.
La
soja es muy sensible a los atrasos en la fecha de siembra en el sur de la provincia de
Buenos Aires. Si la implantación ocurre luego del 20 de diciembre, se produce un
acortamiento importante de la última parte del llenado de granos, que repercute en el
rendimiento.
Estudios
realizados por el INTA Balcarce muestran caídas de rendimiento del 1% desde fines de
noviembre a fines de diciembre. En los trabajos realizados por Calviño se encontró una
relación similar para esas fechas, pero con una caída del 2% en el rinde por cada día
de atraso a partir del 20 de diciembre. "Hasta el momento no se puede determinar si
este comportamiento se debe sólo a un control fotoperiódico o si a ello se agrega el
efecto de las temperaturas frescas durante el llenado", afirmó el técnico del Crea.
La
segunda barrera a sortear para lograr cultivos que aseguren rindes rentables es la
deficiencia hídrica. "Encontramos que el agua del suelo era definitoria en las
primeras etapas del cultivo; el rendimiento aumentaba linealmente con sucesivos aportes de
agua al suelo en estas etapas. En cambio, cuando no se registraban importantes déficits
de humedad en etapas tempranas, el rendimiento al igual que en las sojas de primera,
dependió del agua caída durante el llenado de granos", explicó Calviño.
Por
otro lado, en una serie de ensayos realizados durante dos años en el Crea, el asesor
encontró una tendencia al aumento de rendimiento al angostar la distancia entre hileras
hasta 19 centímetros. También observó mayores rendimientos con cultivos que contaban
con 30-45 plantas por metro cuadrado respecto de los que no superaban las 15, a cualquier
distancia entre hileras y en las diferentes fechas de siembra analizadas.
Resultados
económicos atrayentes
Calviño
remarcó que "desde el punto de vista empresario, si se cultiva el 20% del campo con
soja de segunda (14 qq/ha y 16,5 $/qq), la rentabilidad sobre el capital total puede pasar
del 3,4 al 4%, con un aumento del 18%, y el saldo para el crecimiento se puede incrementar
28%, al pasar de 68 a 87 pesos por hectárea.
No
obstante, aclaró que los resultados de soja de segunda en el CREA Tandil muestran
variabilidad: el promedio de las dos campañas ascendió a 1.750 kilos por hectárea, pero
hubo valores máximos de 2.650 y mínimos de 1.000.
Esta
variación se asocia a problemas de implantación por excesos de rastrojos, fallas en la
nodulación en lotes vírgenes de soja, entre otros factores, que pueden resolverse en
próximas campañas.
A su
vez, cuando se hace soja de primera en lotes vírgenes de este cultivo, no es común
conseguir buenas nodulaciones. En este sentido, realizar soja de segunda en este tipo de
lotes puede tener el efecto extra de incorporar las bacterias al lote
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