Ajustar el programa de
alimentación diaria para que las reproductoras obtengan una optima producción, sigue
siendo una prioridad alta para los encargados de producción de las granjas reproductoras.
Las diferencias de los programas de alimentación usados en compañías avícolas y entre
diferentes razas de reproductoras es evidente. Mientras que estas compañías siguen
investigando estas combinaciones estratégicas de alimentación que mejor les vaya para la
raza de reproductoras que usan en sus granjas. Es útil recordar las necesidades
fundamentales de nutrientes de estas aves bajo diversas condiciones.
Este artículo apunta a las
necesidades energéticas de las reproductoras que son la llave de sus necesidades en sus
raciones diarias.
Las necesidades de energía
de las reproductoras pueden dividirse en una de estas tres categorías importantes: el
mantenimiento, producción de huevos y crecimiento. Estas categorías representan
requerimientos importantes que las reproductoras deben encontrar para mantener su salud y
productividad. La ingestión de energía en las reproductora se ajusta principalmente
mediante la variación de cantidad de su ración diaria. En general, las diferencias de
niveles de energía entre las formulas de los programas comerciales son relativamente
pequeñas y son eclipsadas por las diferencias en la cantidad de alimentación proveida
durante las diversas etapas de producción.
El mantenimiento
Los requerimientos de
mantenimiento representan una porción grande de la energía diaria necesitada por la
reproductora. Las calorías se necesitan para mantener la temperatura corporal, digerir la
alimentación, reparación de los tejidos del cuerpo, y mantenimiento de la actividad.
Las necesidades de
mantenimiento son la prioridad primera de la reproductora. Hasta que estas necesidades no
estén satisfechas, las otras funciones productivas se reducirán. Los requerimientos de
mantenimiento oscilan desde el 50 al 75% de las necesidades diarias de la reproductora,
dependiendo de la temperatura ambiental, peso de corporal, producción de huevo, y tamaño
del huevo.
La temperatura ambiental y el
peso corporal son dos factores que contribuyen a la necesidad de mantenimiento de la
reproductora. En general, las necesidades de energía de la reproductora varia en 18
calorías /día por cada cambio de 2 grados centígrados de temperatura en el gallinero..
Por ejemplo, las gallinas que están en un 60% de producción, con un peso de 770 gramos
por docena de huevos y con un peso corporal de 3,5 Kg. necesitan 388 kcal. a 24 grados
centígrados, mientras que estas mismas gallinas a 18 grados centígrados necesitaran 424
kcal. Esta diferencia requiere que la ración diaria se aumente desde 132 gramos
/gallina/día a 145 gramos/gallina/día. Esta es la razón por la cual siempre se hace
hincapié de que un buen manejo de la temperatura dentro del gallinero es fundamental,
tanto en las granjas de reproductoras como en las de broilers. El efecto del peso corporal
en las necesidades de energía indica que las necesidades calóricas aumentan en 10
kcal/día por cada aumento de peso de 225 gramos. En este caso, una nave de gallinas que
promedian 3,610 Kg. de peso corporal requeriría una ración por ave /día adicional de
3,4 gramos, comparada con las necesidades de otra nave cuyo peso promedio sea solo el de
3,400Kgs.
Producción de huevos y
crecimiento
Las necesidades de
crecimiento de las gallinas en el periodo de producción después de haber alcanzado su
pico de puesta se pueden medir pero no contribuyen mucho a los requerimientos de energía
diaria de gallina. Las necesidades de crecimiento que contribuyen mas a este total son las
necesidades del periodo de pre-puesta al principio de la producción, cuando la
producción es escasa pero la tasa de crecimiento es aun relativamente alta. A pesar de
esto, la selección genética de generaciones para el crecimiento en estas aves ha
producido un reproductor que probable utilizará alimentos para su crecimiento antes que
para la producción de huevos. Este es un concepto importante para recordar cuando se
consideren las necesidades de energía de las gallinas reproductoras.
Las necesidades de energía
para la reproducción esta en función de los requerimientos del numero de huevos y de su
tamaño. Frecuentemente, este concepto se describe como la energía necesitada para la
producción de masa de huevo. Por esta razón los efectos de cada uno de estos parámetros
deben considerarse para determinar la necesidades de energía de la gallina. En general,
la producción de huevos ejerce más influencia sobre las necesidades de energía que el
tamaño de los mismos.
La energía necesitada en la
producción de huevos oscila desde alrededor 90 kcal/ave/día (40% producción, 864
gramos/docena) a 160 kcal/ave/día (80% producción, 780 gramos/docena) durante un
período normal de producción de huevos. Estos totales, aunque importantes, son muchas
más inferiores que las necesidades de mantenimiento. Cada 10% de diferencia en la
producción de huevos (con un tamaño similar de huevo) se altera la energía necesitada
en 21 kcal/ave/día. Por lo tanto, las gallinas en la fase descendente de la producción
de huevos que bajan de un 65% a un 55% requerirán 7 gramos diarios menos de pienso por
ave para el mantenimiento de esa producción, sin ganancia de peso corporal.
El aumento del tamaño del
huevo de 28,5 gramos por docena hace aumentar la necesidad de la energía diaria en 4.33
kcal. Así que las gallinas que están en un 60% de producción con un tamaño de huevo de
855 gramos./docena requerirán 13 kcal/día mas que las gallinas con similar porcentaje de
producción pero cuyo peso por docena de huevos sea solo el de 769 gramos por docena. En
este caso la ración diaria necesita ser aumentada desde 132 gramos hasta 136
gramos/ave/día.
Las gallinas reproductoras
usan un porcentaje grande de sus calorías para el mantenimiento. Una vez alcanzado el
peso corporal adecuado en su madurez, necesitan pocas calorías para el crecimiento. Sin
embargo, las gallinas pueden proteger sus funciones de crecimiento, sacrificando las
funciones de reproducción (producción de huevos) si la energía que la suministramos es
limitante. La producción de huevos y el tamaño de los mismos influencian las necesidades
de energía considerablemente, siendo la producción de huevos la que ejerce más
influencia.